En casi todas las leyendas ocurre que la fuente de la historia pocas veces está clara y se barajan distintas posibilidades. En este caso  en cambio, parece que muchas opiniones coinciden en que el  origen de los “Atrapasueños” esos colgantes de madera y plumas que hemos visto muchas veces en diferentes lugares , parte de la tribu Lakota de Norteamérica. Su esencia se envuelve en un proceso místico y de limpieza energética que en nuestra cultura ha perdido significado.

La historia cuenta más o menos esto:

Un viejo líder espiritual lakota tuvo una visión en donde se le apareció un maestro y en un idioma sagrado le habló dándole instrucciones, así, el líder mientras escuchaba, iba cogiendo diferentes cosas….tomaba un trozo de madera del sauce más viejo, unas plumas, pelo de caballo, pequeñas piedras y otras ofrendas, y poco a poco comenzó a tejer una especie de telaraña.

El Maestro iba hablando sobre los círculos de la vida:

En cada tiempo de la vida hay muchas fuerzas que influyen en nuestro crecimiento, unas buenas otras malas. Si te encuentras con las buenas y las escuchas, ellas te guiarán en la dirección correcta. Pero si escuchas a las fuerzas malas, ellas te lastimarán y te guiarán en la dirección equivocada. Tanto lo uno como lo otro te enseñará, pero unas decisiones harán el camino más doloroso que otras. Hay muchas fuerzas en diferentes direcciones y algunas pueden influir en la armonía de la naturaleza. Pero no olvides que también cuentas con el Gran Espíritu y sus enseñanzas.

Mientras el sabio hablaba, el líder continuaba tejiendo la telaraña de afuera hacia adentro, y cuando estuvo terminada, la visión del Maestro le dijo:

Mira la telaraña. Es un círculo perfecto que  contiene un agujero en el centro. Úsala para ayudarte a ti mismo y a tu gente, para alcanzar tus metas y hacer buen uso de todas las ideas, sueños y  visiones positivas. Si crees en el Gran Espíritu, la telaraña atrapará tus buenas ideas y las malas se irán por el agujero. El Gran Vacío y la Energía Universal se encargarán de limpiarlas.

El anciano lakota, le pasó su visión a su pueblo y desde entonces los indios usaron el atrapasueños y comenzaron a colgarlo sobre las camas de los niños y en puertas y ventanas para protegerse de las malas energías.

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