Somos nómadas.... Nuestro corazón nos pide salir, algo nos llama ahí fuera una y otra vez; a cada paso que  damos, se agranda el camino y las manos de quienes salen a recibirnos nos alientan a seguir viajando por el mundo.

Como mujer, he compartido momentos inolvidables y emotivos con hermosas mujeres con quienes he aprendido el valor de los pequeños momentos;  juntas hemos creado ambientes propicios para la apertura y la emoción, hemos vivido circunstancias inesperadas que nos han nutrido y llenado de ilusión.

Y sí, muchas veces las voces eran femeninas, mujeres con el corazón valiente y la sonrisa dispuesta; mujeres compañeras, mujeres maestras vibrando alto. Pero también a veces nuestras manos se cruzan con manos masculinas y el camino se abre a otra energía, la experiencia se tiñe de otra fuerza y avanzamos de igual a igual.

En cada viaje vamos abriendo caminos nuevos  con amistades nuevas... y fortaleciendo lazos con amistades de siempre... el resultado: seguir viajando, seguir soñando.